¡Es temporada de alcachofa!

Esta hortaliza es una de las protagonistas en los platos de cada casa a lo largo del invierno y parte de la primavera y también lo es en nuestra cocina. Como ingrediente de alguno de nuestros arroces melosos o en uno de nuestros platos estrellas de la carta, la alcachofa no puede faltar en ‘Farigola & Menta’.

La alcachofa y su ‘poder de seducción’ en Farigola & Menta

La alcachofa tiene tantas posibilidades como imaginación quieras echarle.

Y eso, a nosotros, no nos falta. Se trata de probar, mezclar e innovar con cada producto y la alcachofa nos da muchas alegrías. Se trata de un alimento muy versátil que puedes degustar tanto a la plancha como frita, asada, a la plancha, como plato principal o como guarnición, ya que combina perfectamente con carne, pescado, huevos, arroz, pasta e incluso con otras verduras. ¡Será por versatilidad! 

Alcachofas confitadas en dos cocciones, yema trufada, velo ibérico y sal negra. Un plato del que se habla mucho por su originalidad, su mezcla de sabores y texturas, la calidad de los productos y el atrevimiento de la combinación de productos que consiguen un plato diferente, único, original.

La alcachofa y su ‘poder de seducción’ en Farigola & Menta

Una forma de comer alcachofas que no has probado antes. 

¡Y come! Porque es una de las hortalizas más beneficiosas para nuestro organismo, ya que la cinarina, uno de sus principales compuestos, evita la acumulación de grasa en el hígado y ayuda a prevenir el colesterol alto o la hipertensión. Si de toda la vida nos han dicho que comer alcachofas es muy beneficioso por sus cualidades depurativas y como alimento que entre otros, ahora ya tienes otro motivo para que no falte en tu comida o cena cuando nos visites o pidas tus platos ‘Take Away’.

Si ya lo dijo Pablo Neruda en su poema ‘Oda a la alcachofa’:

La alcachofa
de tierno corazón
se vistió de guerrero,
erecta, construyó
una pequeña cúpula,
se mantuvo
impermeable
bajo
sus escamas,
a su lado
los vegetales locos
se encresparon,
se hicieron
zarcillos, espadañas,
bulbos conmovedores.
[…]
Así termina
en paz
esta carrera
del vegetal armado
que se llama alcachofa,
luego
escama por escama
desvestimos
la delicia
y comemos
la pacífica pasta
de su corazón verde.